sábado, 18 de agosto de 2007

MICHELANGELO ANTONIONI




ANTONIONI ( 1912-2007)

Michelangelo Antonioni revolucionó el cine con el silencio y desafió la censura.

Lejos del neorrealismo de De Sica, del melodrama mitteleuropeo de Visconti, de la fantasía de Fellini, fue un artista (director, escritor y pintor incansable hasta último momento) privado de certezas dogmáticas excepto aquellas del lenguaje.
En el cine, puso la atención en la clase burguesa y en el personaje femenino con el que se sentía ligado, correspondido, como lo demuestra el archipiélago de su currículum sentimental. Estuvo casado en el 48’ con Leticia Balboni, tuvo una larga relación con Mónica Vitti, pasando después por Vanesa Redgrave y Clarisa People hasta que en en el 72’ encontró a la joven de dieciocho años Enrica Fico quien se convirtió en su esposa.
En diciembre del 85’ Antonioni se vio afectado por una hemorragia cerebral que le quitó casi por completo el habla y fue precisamente su última mujer quien lo ayudó a continuar con su carrera.
Logró todavía dirigir valiéndose de fax, dibujos y miradas el episodio “Eros” del film “Más allá de las nubes” donde el viejo león se adentra en los misterios del sexo.
Su último cuarto de hora lo retoma mientras observa el Moisés de Michelángelo con
una máxima concentración y fuerza interior increíbles.

Antonioni nace en Ferrara. De familia burguesa, estudia en Bologna, recibe una licenciatura en economía política pero pronto la provincia le queda chica y desde la ciudad de Basani se transfiere a Roma donde hace crítica. Más tarde se dirige a la Francia ocupada para trabajar como asistente de Carnè. Cuando vuelve todavía en guerra, escribe para Rossellini, De Santis y Fellini.

El peligro más grande para quien hace cine, decía, consiste en la extraordinaria posibilidad de mentir”. Pero Antonioni no mintió nunca: fue fiel a sus inspiración como detective de los sentimientos usando largos planos secuencia, sin abandonar a sus personajes, asistiéndolos en el silencio, mirándolos.
Frecuentemente luchó contra un público hostil, contra la censura que más de una vez se encarnizaba sin razón por no contar las protestas del partido comunista después del documental “Chung Kuo Cina” en el 64’.
Fue premiado varias veces, en el 64’ con el León de Oro en Venecia; La palma de Oro en Cannes en el 67’ y un Oscar a su trayectoria.

Antonioni realiza su primer film en el 50’ en Milán, “Crónica de un amor”, historia de un adulterio que termina en un intento de homicidio. Es el primero de sus antipoliciales donde la gente desaparece en la nada, como en “La Aventura”, donde lo real se desdobla como en la foto ampliada de “Blow Up” y donde el hombre tiene dos identidades, como en “Profesión: reporter”.
Antonioni descubre a Lucía Bosé y la hace actuar en “La señora de las camelias. Después llegan dos films difíciles: “Los amigos” tomado de Pavese y “El grito”, historia padana de un obrero que termina por suicidarse. Fracaso.
Decide entonces dejar todo, entra en crisis y se dedica al teatro.
Dirige con muchas dificultades físicas y financieras “La Aventura” con Mónica Vitti, su musa dramática, Ferzetti y la Massari.
Y nace así un nuevo modo de hacer cine, hacer hablar al silencio. Maestro de las imágenes, Antonioni sostiene la escena y se convierte en el autor intelectual del cual se habla en los salones y en la universidad.
Con la trilogía de “La Noche” (dolce vita milanesa) y “El Eclipse”, donde se aprecia el verdadero eclipse solar en un extraordinario final mudo, se perfila como el profeta de la incomunicación burguesa.
En“Desierto Rojo” del 64’ el maestro explora la posibilidad del color para contar una depresión por contaminación moral y material.
En la desenfadada Londres filma “Blow Up”, un trabajo sobre ser y no ser, sobre la incapacidad de comprender lo real, mítico final de un partido de tenis sin paleta.
En EE.UU. filma “Zabriskie Point”, una historia de amor hippy con estallido estereofónico de la sociedad de consumo.
Antes de la dolorosa enfermedad, Antonioni dirige todavía “El misterio de Oberwald”, frío experimento electrónico inspirado en Cocteau y también “Identificación de una mujer”, pero “Profesión: reporter” es realmente un trabajo de relieve, Nicholson se destaca en un caso de doble personalidad, hay allí planos secuencia escalofriantes y donde todavía una vez más, Antonioni nos comunica que el mundo es incomprensible.

Mauricio Porro (Corriere Della Sera, 1 Agosto 2007)

Traducción: Rita Kratsman