martes, 30 de enero de 2007

LAS VEGAS DE JORGE AULICINO

Descubrí en Clásica y Moderna unos libros pequeños de arquitectura. Uno de ellos era sobre la arquitectura de Las Vegas. Me produjo de inmediato una especie de arrobamiento. Cada dos páginas, estaba dedicado a un edificio de Las Vegas con una foto. Me propuse escribir una docena de poemas, cada uno de ellos referido a uno de los edificios presentados en el librito, y cuyo título fuera el nombre del edificio en cuestión. Digo: referidos. Con una muy libre y suelta referencia. La artificialidad del conjunto fue lo que me sirvió de guía principal. Esa ciudad pura electricidad, en base a electricidad, muerta de día, presentada técnicamente, fijada en breves iluminaciones en un libro mínimo; esa idea.
Jorge Aulicino - La Infancia del Procedimiento



La imaginación sugiere a quien contempla, un mar, un cerro, un bosque o bien una ciudad aérea de cemento y cables, como es el caso de Las Vegas observada minuciosamente por Jorge Aulicino, como si él mismo izado por un vector de vuelo, hubiese sacado las fotos de una arquitectura en dirección al cielo.
"Si se pudiera sostener por varios segundos/ ante la vista la estructura de la mente…" nos dice en el poema donde un casino con efectos de luz y todos sus resplandores igual a una montaña rusa que iluminada en contraste con la noche, puede llegar a encandilarnos aunque lo real interfiera cuando alguien pasa o habla.
O el Flamingo Hotel con todos sus exteriores secos a pesar de sus rosas elevadas, nos señalan de algún modo esa discrepancia entre materia y vida:
"Banalidad en la casa íntima de cada casa actual/ y de todas las casas ya desaparecidas: los regalos,/ las enfermedades, las cenas, los patios, las cortinas./ Las rosas son elevadas, las paredes secas…"
¿Pero es que todo nos levanta aunque descendamos? ¿O es acaso el recuerdo inmenso y sin fecha del estado aéreo, un estado donde nada pesa y donde esa materia tiene su propia levedad?
Si así fuera, la imaginación verticaliza la mirada y nos libera de peso, por lo cual Aulicino en el vuelo onírico del poemario, nos invita a seguir compartiendo su experiencia nocturna.
Pero en medio de toda esa proliferación de objetos con fines meramente suntuosos y frívolos, el poeta dice:
"…es siempre/ el día o momento de luz fabricado,/ nunca el deslizarse felino de la hora,/ el plano bramido del aire,/ los pasos lentos, el golpe del mundo/ al llegar al fondo."
O cuando en un estado casi de desilusión agrega:
" No hay vida natural tras las ventanas". O como si se hubiese introducido en uno de esos edificios monstruos para fumar un cigarrillo en la terraza, sintiera "…la vida como caños vacíos/ en los que resuena de vez en cuando un golpe…"
Pero la mirada no se conforma y quiere seguir recorriendo una altura creciente, en otras palabras la imagen se revela por la fuerza del deseo.
Y en medio de una arquitectura pop, un paisaje que si fuera visto desde arriba, se verían simplemente cajas blancas donde a las diez de la mañana, "…hora en que la vida real retuerce las tripas,/ recuerda la necesidad y limita la libertad" nos borra de un plumazo ese minuto de vacua ensoñación.
Dicho de otro modo, si bien el poeta en su experiencia aérea nos prestó sus alas para que el misterio pasara de la materia al aire, bruscamente nos deposita en un escenario marcado esta vez, por la realidad vacía de usuarios de tarjetas de crédito y cheques de viajero que "…buscan el sorprendente flanco de las cosas, / el núcleo latente del mundo/, hecho de esmeralda/ y pórfido, de níquel y de rosas de oro líquido."
De manera que junto a Aulicino asistimos a ese espectáculo organizado por los dioses, aunque como a él y de tanto mirar hacia arriba, nos haya quedado la secuela de un dolor en las cervicales.

Las Vegas, es un poemario breve pero donde cualquier agregado estaría de más por la fuerza de su consistencia, por la originalidad de su estructura, por la música personal que determina el tono y donde asombrosamente la melodía aparece aún en la forma de un fraseo equilibrado, sobrio y al mismo tiempo intenso.

Rita Kratsman

Aulicino en la infancia del procedimiento
el libro completo puede leerse en
http://viejosomoking.blogspot.com/2006/10/las-vegas.html

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